La clínica necesitaba un portal para que nuevos pacientes carguen su historia clínica, autorizaciones y estudios previos antes de la primera consulta. El sistema anterior dependía de formularios en papel que se extraviaban o llegaban incompletos. Diseñamos un flujo dividido en tres pasos: registro con verificación de identidad, carga de documentos escaneados o fotos, y confirmación de cita. Cada etapa guarda el progreso, así el paciente puede retomarlo desde cualquier dispositivo. Implementamos recordatorios automáticos por correo y SMS para reducir las ausencias. En los primeros tres meses, el 78 % de los pacientes nuevos completó el proceso antes de llegar al consultorio, y el equipo administrativo reportó una caída del 40 % en llamadas para confirmar datos faltantes.